
Benijófar es lo bastante pequeño como para cruzarlo a pie en quince minutos, y ahí está su encanto. El supermercado, el mercado, el centro de salud, los colegios, el parque y una docena de restaurantes caben en las mismas pocas calles, así que la vida diaria transcurre sin coche.
Alrededor del centro tradicional se han levantado en la última década villas modernas y complejos de baja altura, la mayoría con piscina privada. Las playas de Guardamar quedan a doce minutos, Torrevieja a quince.
Aquí se sentirá en casa quien quiera una casa moderna sin tener que coger el coche para comprar pan: un pueblo pequeño con todo dentro.
La zona moderna hacia Rojales, comercios y restaurantes
Villas y bungalows recientes con piscina
El pueblo español de siempre alrededor de la plaza